Los hechos internacionales más relevantes de 2023: desde el intento de golpe a Lula hasta la guerra en Gaza

 Los hechos internacionales más relevantes de 2023: desde el intento de golpe a Lula hasta la guerra en Gaza

Sin dudas, el brutal ataque de Hamas y la posterior respuesta israelí contra el grupo islámico tuvieron el mayor impacto y aún acaparan la atención mundial.

El 2023 ha sido un año complicado en materia internacional. Varios hechos impactaron fuertemente a lo largo de este año, pero hay uno que se llevó todas las miradas: la guerra en Gaza. Sus consecuencias aún hoy se palpan en Medio Oriente y ponen en jaque la estabilidad de la región y hasta el comercio mundial.

 

“La guerra de Gaza ha sido el hecho internacional más relevante del escenario global. Corrió el eje de la agenda, antes centrado en las dinámicas de enfrentamiento entre Irán y Arabia Saudita, hacia la cuestión árabe-israelí. A nivel doméstico, ha cambiado la lógica de las relaciones israelo-palestinas. Tiene, además, en caso de regionalizarse, el potencial de convertirse en un factor de cambio sistémico, es decir, a nivel global”, afirmó a TN el analista Said Chaya, coordinador del núcleo de Estudios de Medio Oriente de la Universidad Austral.

Pero la atención mundial no solo estuvo este año dirigida a Medio Oriente. América Latina fue foco de enorme tensión a inicios del año con el intento de golpe sufrido por Luiz Lula da Silva, el 8 de enero, una semana después de asumir la presidencia de Brasil.

 

El devastador terremoto en Turquía, en febrero, la renovada carrera espacial con la llegada en agosto de una nave india no tripulada al inexplorado polo sur de la Luna y la sopechosa muerte de Yevgueny Prigozhin, jefe del paramilitar Grupo Wagner, que soportó este año el mayor peso de la guerra en Ucrania, fueron los otros hechos más relevantes de un 2023 en el que la Argentina también acaparó el interés con la asunción de Javier Milei, el primer presidente “libertario” del planeta.

 

El brutal ataque de Hamas y la guerra en Gaza

El mundo cambió el 7 de octubre. Ese día, cientos de milicianos de Hamas y de otros grupos armados palestinos, como la Yihad Islámica, rompieron la cerca que separa la frontera entre la Franja de Gaza e Israel con topadoras y provocaron la mayor matanza de judíos desde la Segunda Guerra Mundial.

 

El ataque tomó por sorpresa a Israel, uno de los países con mayor seguridad en el mundo. Numerosos kibutz (granjas colectivas) fueron arrasadas. Cientos de asistentes a un festival de música fueron masacrados. Se estima que 1200 personas, entre ellas nueve argentinas, murieron y otras 240 fueron secuestradas, de las cuales 24 tienen nacionalidad argentina.

La represalia fue letal. Israel primero comenzó a bombardear la Franja de Gaza y semanas después inició una invasión terrestre al enclave palestino con el fin de erradicar a Hamas del mapa. Desde entonces, según fuentes palestinas, las muertes superan las 21.000, en su mayoría civiles y en especial niños, en poco menos de dos meses de guerra.

 

El conflicto desató una gravísima emergencia humanitaria con más de medio millón de personas que pasan hambre y un colapso sanitario. La ONU considera que Gaza es inhabitable y lanzó insistentes pedidos de un cese el fuego, al que se han sumado varios países y hasta el papa Francisco. Una tregua de menos de una semana, mediada por Qatar y Egipto, posibilitó la liberación de un centenar de rehenes israelíes.

Pero el conflicto no se detiene y amenaza con trasladarse en el tiempo. La guerra durará “varios meses más”, afirmó esta semana el jefe del Estado mayor del ejército israelí, Herzi Halevi. También, el ataque a cargueros que atraviesan el Mar Rojo por parte de milicianos hutíes, que controlan gran parte de Yemen y son armados por Irán, puso en jaque al comercio mundial.

 

“Seguiría prestando atención, además, a las manifestaciones pro-palestinas que se vieron en Europa. Me parecen un factor interesante para estudiar”, destacó Chaya en su diálogo con TN.

 

El intento de golpe del “bolsonarismo” a Lula

Este año además trajo bajo el brazo una durísima prueba para la democracia brasileña. El 8 de enero, apenas una semana después de asumir la presidencia, Lula soportó un intento de golpe de Estado por parte de miles de seguidores del expresidente Jair Bolsonaro.

 

Las imágenes recorrieron el mundo: el asalto a las sedes de los tres poderes del Estado puso en jaque a las instituciones del país y concluyó con la detención de cientos de manifestantes.

Lula acusó a Bolsonaro de ser el instigador de la asonada. El expresidente nunca reconoció su derrota en las elecciones y no condenó la rebelión.

 

Incluso, el informe final de la comisión parlamentaria que investigó el asalto a los tres poderes del Estado pidió procesarlo por su responsabilidad en la intentona golpista. Lo acusaron de ser el autor intelectual. En junio, la justicia lo inhabilitó por 8 años para ejercer cualquier cargo público por abuso de poder cuando ejerció la presidencia.

 

El 14 de septiembre se conoció la primera condena, a 17 años de prisión, para un hombre que participó en el asalto. Un mes después, el mismo fallo recayó en otras tres personas. Desde entonces, el tribunal supremo condenó a una veintena de los cerca de 2000 imputados, de los que 66 están en prisión, entre sentenciados y aquellos con prisión preventiva. El resto sigue el proceso judicial en libertad.

El analista brasileño Joao Daniel Almeida, profesor de Relaciones Exteriores de la Pontificia Universidad Católica de Río de Janeiro, dijo a TN que el intento de golpe fue sofocado de forma rápida por el incipiente gobierno. “Lula actuó con velocidad y logró un apoyo internacional generalizado. Se benefició políticamente y obtuvo un respaldo unánime en el Congreso, el Poder Judicial y de los gobernadores”, afirmó.

 

Ese posicionamiento reforzó su gestión y debilitó a la derecha radical. “Lula logró conformar una fuerza política importante que usó para avanzar en los grandes temas de su agenda ejecutiva y dejó atrás la polarización”, indicó Almeida. Además la oposición quedó debilitada y sufrió un duro golpe con la inhabilitación de Jair Bolsonaro para ejercer cargos públicos hasta 2030.

 

“Aunque fue juzgado por abuso de poder por razones vinculadas a la campaña electoral, la decisión fue influenciada por lo que pasó el 8 de enero, debilitando el campo de la extrema derecha y dejándola acéfala”, afirmó el analista.

 

La misteriosa muerte del líder del Grupo Wagner

Otro de los hechos que impactaron este año en el mundo ocurrió en Rusia. En medio de la guerra en Ucrania, que en febrero cumplirá dos años, todo el peso del conflicto recayó en el primer semestre de 2023 en el paramilitar Grupo Wagner, fundado y liderado por Yevgueni Prigozhin, uno de los grandes aliado de Vladimir Putin.

 

Pero las dificultades en el terreno y las derrotas militares llevaron a una serie de rispideces entre Prigozhin y la cúpula militar rusa, a la que acusó de dejar a sus combatientes solos en el frente y sin municiones. Finalmente, el hasta entonces aliado del Kremlin protagonizó a fines de junio una rebelión y sus tropas comenzaron una lenta marcha sobre Moscú.

La escaramuza pronto quedó en la nada. Tras una negociación a alto nivel, el motín se disipó y Prigozhin retomó sus tareas al frente de su ejército mercenario. Pero el 23 de agosto, el avión en el que viajaba por territorio ruso se estrelló y los 10 ocupantes murieron en el acto. El Kremlin confirmó que el líder del Grupo Wagner y su número dos, Dmitry Utkin, estaban entre los fallecidos.

 

Todas las miradas apuntaron hacia el Kremlin. El 5 de octubre, el propio Putin dio la versión oficial del incidente. Aseguró que el avión que transportaba a Prigozhin y varios de sus colaboradores sufrió la explosión interna de una granada.

 

Sin ser preciso, insinuó que el desastre aéreo podría haber sido causado por el consumo de estupefacientes o alcohol por parte de los pasajeros. Las sospechas sobre el presidente ruso nunca se disiparon.

“Putin fue desafiado. Fue quizás la más seria provocación en su presidencia. Pero después de la muerte de Prigozhin, todos se dieron cuenta de lo que había pasado y entendieron el mensaje. Esta historia fue tomada como una señal a las elites sobre lo que podría sucederle a aquellos que osen desafiar a Putin. Cualquiera que quiera desafiar al Kremlin recordará este hecho y será consciente de sus consecuencias”, dijo a TN el analista del Crisis Group Oleg Ignatov, especializado en política rusa.

 

Para George Filatov, investigador y docente del Instituto de Historia Universal de la Academia de Ciencias de Moscú, la muerte Prigozhin significó el fin de los ejércitos mercenarios en Rusia.

 

“No hubo un gran impacto en la vida cotidiana, aunque sí entre sus seguidores y en las organizaciones paramilitares. La mayoría fueron incorporadas a servicios de seguridad del ministerio de Defensa y siguen trabajando, pero sin una persona tan fuerte como Prigozhin. Por eso, podemos decir que ahora no hay personas que tienen su propio ejército independiente del sistema estatal ruso”, dijo Filatov en diálogo con TN.

 

El devastador terremoto de Turquía

El 6 de febrero, un devastador terremoto sacudió Turquía y Siria. El sismo, de magnitud 7,8 grados en la escala de Ritcher, tuvo numerosas réplicas y sumió a la región de Anatolia, cerca de la frontera siria, en la desesperación.

 

La destrucción de pueblos enteros y ciudades dejó al país bajo un estado de emergencia. Lo mismo ocurrió en la vecina Siria. Se calcula que más de 60.000 personas murieron y más de 100.000 resultaron heridas en ambos países. Los daños fueron incalculables.

“Llegamos 10 días después del sismo. Había cubierto los terremotos de Haití y Chile en 2010, pero este fue distinto. Me llamó la atención que en Turquía, a diferencia de Haití por ejemplo, los edificios derrumbados eran nuevos, incluso muchos en barrios de clase media y alta” dijo a TN el camarógrafo argentino de Al Jazeera, Mariano Rosendi.

 

Junto con su equipo, estuvo 18 días en distintos puntos de Anatolia. “Los edificios se seguían viniendo abajo con las réplicas. A veces había que salir corriendo. El último día estuvimos en una ciudad histórica cerca de la frontera con Siria. Estaba devastada. Parecía que la habían demolido completa. Cuadras y cuadras donde no había quedado una sola casa o edificio en pie. Se siente una fragilidad muy grande y mucho desamparo al entrar en contacto con la gente”, contó.

 

El regreso de la carrera espacial y la asunción de Javier Milei

Otro de los hechos que tuvo gran impacto fue el regreso de la carrera espacial, esta vez con el foco en la Luna.

 

El 23 de agosto una noticia recorrió el mundo: India consiguió colocar una nave no tripulada, la Chandrayaan-3, en una zona jamás explorada, cerca del polo sur del satélite natural de la Tierra.

Unos días antes, la sonda rusa Luna-25, la primera misión lunar de Moscú desde 1976, se estrelló en la misma región. Antes que la India, solo Estados Unidos, la Unión Soviética y China consiguieron alunizajes controlados, según AFP.

 

La Argentina también fue noticia a nivel internacional con la asunción de Javier Milei el 10 de diciembre, tras un proceso electoral que generó el interés, no solo de América Latina, sino de la prensa europea y estadounidense. Esa atracción, en el último caso, no fue generado tanto por la importancia de las elecciones o la jura, sino por el “personaje” montado alrededor del economista libertario que hoy ocupa el sillón de Rivadavia.(TN)

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